Los libros de Rosa Villada

ARTÍCULOS SOBRE EL CÁNCER, EN DIARIO SANITARIO:

Mi camino junto al cáncer

Rosa Villada en la puerta de Radiología

Cuando el médico te está diciendo que tienes cáncer, es como si la bolica del mundo se paralizase. No es que se pare del todo, no, pero el tiempo se detiene, se ralentiza, y la escena aparece ante ti a cámara lenta. Oyes lo que te está diciendo el cirujano, pero en realidad no le estás escuchando. Tu cabeza va por delante. A mucha más velocidad de lo que discurre la escena que se está desarrollando ante tus ojos. En ningún momento pensé aquello de “Dios mío, ¿por qué a mí?” Confieso que la palabra que pasó por mi mente en primer lugar fue: ¿¿ahora?? Que es tanto como decir: pero si yo estoy ya de retirada. Ya me retiré de todo lo que perjudicaba seriamente mi salud, incluido el periodismo. Y no solo me retiré de lo que me hacía daño físicamente, sino también mental y emocionalmente. Podría dar una lista exhaustiva de todo lo que he dejado atrás en mi vida, con la sana intención de aligerar mi equipaje vital. Pues nada, ni por esas. A pesar de todo, tengo cáncer. 

 Como digo, mi cabeza no dejaba de pensar, mientras el amable cirujano que iba a operarme un mes después de aquella visita, seguía explicándome cómo iba a ser todo el proceso, antes, durante y después de la operación. Pero yo seguía a lo mío. Y mientras él me explicaba que me iban a poner unos arpones –eso me sonó fatal, la verdad, y hasta me hizo salir de mis pensamientos- y que después de la intervención tendría que llevar durante un mes un sujetador muy apretado –que yo bauticé después como chaleco antibalas y que me hizo la vida imposible durante todo el tiempo que lo llevé- yo, le oía, pero seguía con mis propios pensamientos, inmersa en un espacio-tiempo diferente. 

 Después del “¿¿ahora??” llegué a la conclusión, yo solita, de que ¡vaya un momento más inoportuno para tener cáncer! Justo cuando mejor me encontraba, tenía más proyectos, y mi vida transcurría sin sobresaltos. ¡Mira qué lista, como si existiera algún buen momento para que te diagnosticaran un cáncer! Si lo hubiera, seguro que en el Hospital ya habrían elaborado un protocolo con las fechas más propicias y los momentos más oportunos, para que cada paciente eligiera el mejor momento de su existencia para tener cáncer. Pero estaba claro que no era así. El cáncer es un imprevisto que llega a tu vida, sin haber sido invitado, y justo en el momento más inoportuno. Porque, llegue cuando llegue, nunca va a ser un buen momento. 

Un nuevo compañero

 Así las cosas, se vinieron abajo todos los planes y tuve que aceptar, sí o sí, a este nuevo compañero de camino. Y de esto es de lo que quiero hablar realmente. Del camino de la vida. Como peregrina, he recorrido en numerosas ocasiones el llamado Camino de Santiago. La primera vez que lo recorrí desde Roncesvalles a Santiago fue en el 2000. Y me enganchó tanto la magia de la ruta de las estrellas, aprendí tantas cosas en el Camino, que volví a hacerlo, un par de veces cada año, en los posteriores. Después de la operación, a finales de mayo, y de haber sufrido estoicamente olas de calor con mi chaleco antibalas, día y noche, pegado al cuerpo, llegó la hora del tratamiento. 

 Me mandaron 30 sesiones de radioterapia y enseguida lo relacioné con los 30 días que tardé en recorrer a pie el Camino de Roncesvalles a Santiago. Como, tras la operación, tuve que suspender todos los viajes vacacionales que tenía previstos, se me ocurrió que este año, mi “peregrinación” iba a ser al Hospital, para darme las sesiones de radioterapia. Así que me compré una credencial del Camino de Santiago y cada día, cuando termino la sesión, me sello con un Sol la casilla de esa jornada, como si hubiera recorrido una etapa del Camino. 

 Un camino diferente 

 Porque, Camino es, sin duda, este que realizo todos los días, excepto festivos y fines de semana. No es el Camino que me hubiera gustado recorrer, pero es el que tengo que hacer ahora. Precisamente ahora. Y lo hago con el mismo entusiasmo que los anteriores, poniendo en práctica todo lo que aprendí recorriendo la ruta de las estrellas. Al fin y al cabo, todos somos peregrinos en esta hermosa Tierra y todas nuestras experiencias son caminos que hemos de recorrer. No existe un solo camino, sino muchos. Ya lo dijo Machado, “se hace camino al andar, y al volver la vista atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar”. ¡Uy, perdón! Si ahora resulta que el poeta que popularizó Serrat, no está bien visto por algunos, y quieren quitar su nombre del callejero. No importa. Seguiré haciendo camino al andar junto al cáncer. A mí no me asusta la palabra. Coincide con mi signo zodiacal. Soy cáncer desde que nací un mes de junio… algo tendrá que enseñarme. Y lo hace precisamente ahora. 

Este artículo se publicó en el Diario Sanitario el 23 de agosto de 2017:
Mi camino junto al cáncer

 

La niña sin miedo

Escultura de La niña sin miedo en Nueva York

Ya han pasado siete meses desde que me diagnosticaron un cáncer de mama. Visto desde ahora, parece que el tiempo ha transcurrido muy rápido. Pero no me parecía lo mismo cuando tenía que ir todas las tardes al hospital, excepto fines de semana, a mi tratamiento de radioterapia. Entonces el tiempo discurría con mucha lentitud, y las treinta sesiones que me mandaron, se me hicieron eternas. Sobre todo los últimos días, cuando las quemaduras en el pecho hicieron acto de presencia, y comenzaron las curas. Éstas, las quemaduras, me cogieron cariño y no estaban dispuestas a desaparecer de la noche a la mañana. Aún permanecieron conmigo casi un mes después de terminar con el tratamiento de radioterapia.

El 7 de septiembre, coincidiendo con el inicio de la Feria, terminé, por fin, el tratamiento de radioterapia. Ese día, después de haber ido sellando mi credencial del Camino de Santiago con cada sesión, cuando llegué a casa elaboré mi Compostela particular, que es la acreditación que te dan en Santiago, cuando terminas el Camino. Copiando una que tenía del Camino, hice constar, además de mi nombre en latín, la peregrinación que yo había realizado al hospital: Radioterapia Peregrinatio. Ese día, también, mientras me estaban dando la última sesión de radio, me entró una llantina similar a las que le dan a los peregrinos cuando llegan a la Plaza del Obradoiro. Y las enfermeras me abrazaron haciéndose cómplices de mi emoción. ¡Qué bien, había terminado! El jarro de agua fría vino un rato después, cuando el médico me dijo que tenía que seguir yendo al hospital a curarme las quemaduras producidas por la radiación.

 Todo eso ya pasó, y ahora me encuentro bien. Me han recetado una pastillita que debo tomar durante cinco años. Vale, hasta ahí el relato de los hechos, pero ¿qué ha pasado en todo este tiempo, cómo he vivido todos estos meses en mi interior el paso del cáncer por mi vida? Y, sobre todo, la gran pregunta. Y ahora qué pasa, ¿el cáncer ha desaparecido con la extracción de los tumores? ¿Ya no tengo cáncer? ¿No se sabe todavía? Mi médico me aconsejó que no leyera el prospecto de la pastilla que me había recetado, para no asustarme con los efectos secundarios. Eso sí, a continuación pasó a relatármelos él mismo, y yo me debí quedar con cara de idiota. Seguro. ¡A ver si va a ser peor el remedio que la enfermedad!

 De lo que pase en el futuro no tengo ni idea, con lo cual todo resulta muy interesante. Desde luego, en estos siete meses he aprendido muchas cosas. Por encima de cualquier otra, a valorar la vida. Porque solo cuando creemos que podemos perderla, adquiere más valor que nunca. En algún momento creí que podía morir. ¡Pues claro! Es verdad que me duró poco, pero atesoro esos momentos como lo más valioso que me ha enseñado el cáncer. ¡Dios, cómo se aprecia la vida ante la presencia de la muerte! ¡Y cómo se ordenan las prioridades! Para mí, que ya estaba bastante pasada de rosca, esta experiencia me ha propinado varias vueltas de campana. Y, sí, el cáncer marca un antes y un después. Te dice que hay que morir a muchas cosas, para que otras mejores puedan nacer.

 En cuanto me diagnosticaron el cáncer una imagen se fijó en mi mente. Yo no la busqué, fue ella la que vino a mí, en mi ayuda. Se trata de una escultura que hay en Nueva York. La denominan “La niña sin miedo”. Representa a una niña, plantada delante de un enorme toro. Al toro lo pusieron hace años y, después, alguien colocó a la niña. Puede que esté aterrorizada. Pero ahí está, desafiante, con los brazos en jarras, las piernas abiertas, la falda y la coleta al viento. Diciendo con su actitud: “aquí estoy”. Posiblemente el toro es demasiado grande para ella, demasiado feroz. Tal vez la niña no tenga más remedio que salir corriendo. Pero por un momento, por un instante, se ha plantado frente a él, y tragándose su miedo, le ha dicho: “aquí estoy”. En su pequeñez, la niña ya ha vencido al toro. Pase lo que pase, siempre quedará en nuestra retina la victoria que supone ese desafío. 

Esta imagen vino en mi ayuda cuando la necesité, ella me buscó. Para mí, en esos momentos, el toro representaba al cáncer. Para otras personas puede representar cualquier otra cosa por la que se sientan amenazados. ¡Claro que cuando te dicen que tienes cáncer tienes miedo a la muerte! Pero abrirse a esa posibilidad y desafiar al miedo, te pone en contacto con uno de los mayores tesoros que encierra cualquier enfermedad. ¿Qué va a pasar ahora? Ni lo sé, ni me importa. La niña sin miedo se ha quedado a mi lado para siempre. 

Este artículo se publicó en el Diario Sanitario el 11 de diciembre de 2017:
La niña sin miedo

 

COLABORACIONES EN RADIO ALBACETE:

Yo, o el caos

A dos días de que se constituyan los ayuntamientos, estamos en tiempos de pactos. O, mejor dicho, de reparto de sillones, que es para lo que sirven las elecciones de cara a los partidos políticos. Y, además, por obra y gracia del señor Sánchez, estamos ya de lleno en otra precampaña electoral.
Precampaña que inició el todavía presidente del Gobierno, marcándole la agenda política a la oposición, exigiendo un debate semanal con Feijóo e ignorando a los demás partidos que se presentan a las elecciones. ¡Qué ocurrencias tiene este hombre! No me extraña que desde el PNV digan que Sánchez trata a sus socios como si fueran Kleenex.
La prepotencia del señor Sánchez está más que demostrada en esta legislatura. Me ha recordado la frase que pronunció De Gaulle, en la que planteaba a los ciudadanos: yo o el caos.
Existe una portada del mítico semanario de humor Hermano Lobo, en la que Chumy Chúmez dibujó a un político planteando esta misma pregunta a un grupo de gente: “Nosotros o el caos”. Y la gente respondía: “¡El caos, el caos!” A lo que el político añadía: “Da igual, el caos también somos nosotros”. No se puede decir más con menos palabras.
Pero el espectáculo de los últimos días lo han ofrecido desde Sumar. La coalición que encabeza Yolanda Díaz, ha empezado restando y con vetos a sus queridos compañeros de Podemos. Hay que ver lo que se parece la nueva política a la vieja política. ¡Son igualicas! Atrás queda la Yolanda Díaz que era toda sonrisas, besucona, entre meneos de cabellera, diciéndonos que iba a hacer “cosas muy chulis”. Ya veo, ya.
Eso sí, a su enemigo íntimo de Podemos, le ha copiado la idea de poner su foto en la papeleta electoral de su coalición, que engloba a 15 partiditos -más o menos numerosos- a pesar de que dijo que Sumar iba más allá de los partidos políticos. ¡Pues menos mal! Y lo de la foto, ya me pareció de un egocéntrico subido, cuando lo utilizó Iglesias en 2015. Otra que se cree eso de yo o el caos.
En fin, así está el patio, de momento. De aquí al 23 de julio, vamos a ver muchas, pero que muchas cosas.
Lo que no me ha extrañado nada es que el todavía alcalde de Albacete, hasta el sábado, figure como número 1 en la candidatura socialista para el Congreso. No es nada nuevo, es una práctica muy habitual en el PSOE, desde hace muchos años. Lo nuevo sería que alguien que ha perdido las elecciones se quedase como portavoz de la oposición. Pero eso no ocurre casi nunca. Ni antes, ni ahora.

 
Enlace a la grabación del 15-6-2023 y anteriores
en Radio Albacete:

 

 

Huida hacia adelante

Pedro Sánchez ha emprendido una huida hacia adelante, después del descalabro electoral de su partido en las recientes elecciones municipales y autonómicas. Ejerciendo como salvador de la patria y para librarnos a la humanidad de los malos políticos, dice que ha tomado la decisión de convocar elecciones generales, “con su conciencia”. Supongo que ha querido decir, con su mala conciencia.
Eso sí, baja del Olimpo para que los ciudadanos díscolos puedan rectificar, y no se equivoquen en julio, como han hecho ahora. Así él podrá seguir otros cuatro años en la Moncloa… o como presidente de la OTAN, más acorde con sus altos vuelos. Pero siempre, según sus intereses.

Es esta una decisión arriesgada, que no comprenden ni en su propio partido. Aunque ya se les alecciona, con las consignas correspondientes, para que no se salgan del guion previsto por su jefe.

El PSOE, que ya estaba herido de muerte y al que Sánchez acaba de darle la puntilla, se ha encontrado sin capacidad de reacción y sin comprender los resultados. Aunque no es tan difícil. La gente ha votado de nuevo a la contra, para echar a los que gobiernan.

Los méritos que hayan podido tener los alcaldes socialistas, han pesado muy poco frente a las enormes ganas que existen entre los ciudadanos, de echar al presidente del Gobierno. Vamos, que mucha gente ha lanzado una patada a Sánchez, en el trasero de los alcaldes, que era lo que tenían más a mano en estos momentos. Eso sí, con la convocatoria de elecciones generales en julio, van a poder dar la patada, directamente, en el culo del presidente, al que nunca le ha importado mucho su partido. Solo se sirve de él para sus propios fines.

Naturalmente, la autocrítica dejó de ser parte de la vida política de este país, hace ya muchos, muchos años. La culpa del descalabro electoral socialista la tienen las conjunciones planetarias y, por supuesto, Feijóo. No los errores propios del presidente. Porque se trata de Sánchez, insisto, que ha actuado impunemente durante los últimos años, sin tener en cuenta a la gente, a la que cree que se puede comprar con entradas de cine baratas, y otras ocurrencias. Y la gente tiene mucho aguante, demasiado, pero todo tiene un límite y muchos le han dicho, hasta aquí hemos llegado.

Por lo demás, el desastre no solo ha sido para los socialistas. Ciudadanos ha pasado a mejor vida. Era la crónica de una muerte anunciada, que se veía venir por los muchos errores cometidos desde Albert Rivera.

En cuanto a Podemos, la formación que iba a asaltar los cielos por la fuerza, su debacle electoral no ha sido menor. Da igual que se unan o no a Sumar. Su proyecto de regeneración de la política ha fracasado.

Y Yolanda Díaz, por cierto, también ha perdido estas elecciones, sin presentarse. Los que ella apoyó, no han salido muy bien parados, que digamos.

En fin, estaría bien que todos se preguntasen por qué el aire viene ahora desde la derecha. Aunque supongo que le echarán la culpa al viento, que no sabe para dónde tiene que soplar.

 
Enlace a la grabación del 1-6-2023 y anteriores
en Radio Albacete:

 

 

¿Quién da más?

Estoy muy contenta, sí, muy contenta. Voy a poder ir al cine, los martes, por dos euros. ¡Yupi! El caso es que los martes no me viene bien. Pero bueno, si el presidente del Gobierno ha elegido el martes para que los viejos vayamos al cine, ¡su razón tendrá el hombre! No le voy yo a hacer el feo de no asistir a ver una película, si él así lo establece.

Está claro que se preocupa mucho por nosotros, por los mayores. Y por los jóvenes, oye. Los viejos, al cine, y los jóvenes, a recorrer mundo en tren. El caso es que podamos divertirnos y lo pasemos bien. Pan y circo. O sea, poco pan y mucho circo. Aunque, la verdad, a mí, más que ir al cine los martes, me gustaría que, cuando tuviera algún problema médico -cosa que es frecuente, por la edad- no fuera necesario aguardar dos años para que me viera o me revisara el médico especialista. Porque tenemos unas listas de espera que matan.

Y a lo mejor a los jóvenes les gustaría tener un trabajo estable y bien remunerado, para poder recorrer Europa o irse a Oceanía, de vacaciones, con su propio dinero. Y hasta es posible que, de su sueldo, les guste pagar un alquiler y así emanciparse de sus padres. Es posible.

Pero claro, nunca llueve a gusto de todos. Y esta campaña electoral es de las más raritas que yo he visto en mi vida. Y ya tengo muchos años. Sin ir más lejos, mira la que se ha liado por la ocurrencia de poner a asesinos de ETA en las candidaturas de Bildu. Madre mía, si hasta siete de ellos han tenido que hacer un comunicado para contentar al bueno del presidente del Gobierno, asegurando que no recogerán sus actas de concejales, si salen elegidos.

No sé yo. A mí me parece que la mayoría de esos siete, no tienen muchas posibilidades de llegar a concejales. Pero nunca se sabe, oye. La cuestión es que, las razones que han dado para renunciar a esos hipotéticos cargos, no se las creen ni ellos. Han dicho que es para no ocasionar más dolor a las víctimas. ¡Venga ya! como si todo esto no fuera un paripé político, que ha hecho mucha pupa al PSOE, que se apoya en Bildu para gobernar. ¡Que hasta los viejos nos damos cuenta de esas cosas! Por mucho que nos quieran llevar al cine, por dos euros, los martes.

Y además, no nos gusta que nos besuqueen para luego poner nuestra foto en los carteles. ¡Hala, ya está dicho! Que aquí bien se puede aplicar el dicho de: “mucho te quiero perrito, pero pan poquito" Y las pensiones, nos obligan a hacer más cuentas que cuando íbamos al cole.

Y saben lo que les digo, que se vaya al cine Pedro Sánchez los martes, con todos sus ministros, cuando termine el consejo de ministros. A ver si así se relajan un poco, se emocionan, lloran o se ríen con las películas y se bajan del Olimpo, por el bien de todos.

¡Menos mal que ya queda poco para que termine la campaña electoral! Porque lo que es yo, estoy hasta el moño de escuchar tontunas y de ver cómo se pelean los partidos para ofrecer lo que no van a poder cumplir, en una especie de carrera para ver quién da más.

Enlace a la grabación del 18-5-2023 y anteriores
en Radio Albacete:

 

Sainete esperpéntico

El pasado eclipse de Sol hizo estragos en el Ayuntamiento. El Sol representa al poder, y el poder municipal se tambaleó, dando lugar a un sainete, en varios actos y con diversos personajes, de carácter esperpéntico. El detonante fue la publicación de una información en el diario El Mundo, en la que se aseguraba que el alcalde de Albacete conocía la filtración de exámenes de una oposición a la Policía Local, a una asesora suya, desde el pasado mes de octubre.

Fue publicarse esta noticia, y rápidamente se abrió la caja de los truenos, con mucho nerviosismo y declaraciones cruzadas de unos contra otros. El grupo municipal del PP, pidió la dimisión del alcalde, por mentir. La líder de Ciudadanos -es un decir, porque no parece que lidere mucho- anunció que rompía el pacto de Gobierno con el PSOE. Aunque la mayoría de concejales de su partido, con amenaza de expulsión, se pasaron la orden por el forro, y se quedaron en el gobierno municipal, haciéndose fotos con el alcalde. Quien, por su parte, demandó a la candidata de Ciudadanos, por llamarle corrupto… ¡Y el personal alucinando!

¡Que no cunda el pánico, estamos en campaña electoral! El juego sucio está a la orden del día; aunque nunca había sido tan surrealista y esperpéntico. Cuando yo me dedicaba a la crónica política en el periódico, y se acercaba alguna campaña electoral, siempre llegaban a mi mesa dosieres enteros sobre los candidatos, que no había por dónde coger. Todos ellos anónimos, claro. Por lo visto, las cosas han cambiado poco y la política no se ha regenerado ni lo más mínimo. Prediquen lo que prediquen.

Lo que más me ha sorprendido es el afán de acudir a la notaría para demostrar la honestidad y que no se miente. O, en el caso de la oposición, declarar, ante notario, su futuro compromiso con la verdad. ¿En serio creen que eso va a convencer a la gente para que los vote? Eso solo demuestra la falta de credibilidad de la clase política, y quizás deberían preguntarse por qué esto es así.

Para empezar, ignoran lo que es una evidencia. Que la mayoría de la gente decide su voto a la contra. Es decir, no por las bondades de los candidatos o sus partidos, sino que votan a uno, para echar al otro. Desde que yo recuerdo, siempre ha sido así. Y parece que eso tampoco ha cambiado.

La cuestión es que las elecciones no se ganan en un mes, asomando por Albacete y haciéndose muchas fotos. Y tampoco se ganan a golpe de notario, de imagen y de demandas. Actuar con honradez no debería ser una excepción. La mentira y el juego sucio, no deberían ser algo cotidiano. Pero así es, como sabemos perfectamente los ciudadanos. Que no nos mienten más, porque no pueden. Pero lo intentan.

Y si los candidatos tienen necesidad de ir al notario para demostrarnos que han dicho o van a decir siempre la verdad, mal asunto. Si su palabra no basta, si no tienen credibilidad; apaga y vámonos. La credibilidad es lo más importante para un político, y se gana a diario, con hechos. No en las notarías ni montando numeritos.

Enlace a la grabación del 4-5-2023 y anteriores
en Radio Albacete:

 

 

Postales electorales

La proximidad de las elecciones de mayo nos deja numerosas imágenes pintorescas. Ahí tienen, si no, a Pedro Sánchez, con su mejor cara de arrepentimiento compungido, declarando que, si es que tiene que pedir perdón a las víctimas de la ley del “solo el sí es sí”, pide perdón. Pues claro, hombre, lo que haga falta. Si hasta ha tenido que recurrir al apoyo del PP para modificarla. Lo que sea, para eso estamos en campaña.

Solo ha faltado que los responsables de la puesta en escena, hubieran propiciado una lagrimita cayendo por su rostro, mientras lo decía. Por otra parte, me pregunto cómo ha necesitado mil rebajas de condena y más de cien violadores en la calle, antes de su arrepentimiento que, sin duda, se ha cocido a fuego lento. Muy, muy lento.

Tampoco entiendo muy bien que el tema de la vivienda no se haya tocado en cuatro años y ahora, justo ahora, un mes antes de las elecciones, se haya convertido en un problemón, y las viviendas, ya casi cien mil, hayan empezado a salir de la chistera de Sánchez para que todo el mundo pueda tener una, buena, bonita y barata. Hasta en Podemos saben que son promesas que se llevará el viento, paripés electorales. Pero claro, estamos en campaña y los partidos compiten por el quién da más, aun a sabiendas de que no van a poder cumplir.

Y como estamos en campaña, vemos imágenes insólitas como a García Page, con un gesto sentido de pena, acariciando la cara a una abuela. ¡Qué tierno! O vemos a su rival en las urnas, Paco Núñez, oficiando de costalero en la Semana Santa. Por cierto, que este hombre, Núñez, aparece siempre en la tele, muy sonriente, al lado de Feijoo, esté donde esté el líder de su partido, y haga lo que haga. No se despega ni con aguarrás.

Se podría pensar que es un gesto de fidelidad al presidente de su partido. Si no fuera porque también aparecía, pegado como una lapa, al lado de Casado cuando éste presidía el Partido Popular. Fidelidad no es. Será otra cosa.

De todas maneras, a mí los que más me gustan son esos figurantes que aparecen en los mítines, a espaldas de los diferentes líderes políticos, y asienten con la cabeza cuando el dirigente de turno está interviniendo. Son los palmeros incondicionales que adornan el escenario, y que me recuerdan a esos objetos que se ponían en la parte de atrás de los coches, que movían la cabeza continuamente.

Y mientras se suceden estas pintorescas estampas electorales, los partidos van configurando sus candidaturas. La de Vox en Albacete se presentó en la plaza de la Constitución, y la del PP, se hizo la foto en las escaleras de la Catedral. Una simbólica puesta en escena. Por cierto, hay partidos que incluyen en sus listas a dirigentes del pasado, que ya no lo son, pensando que les pueden aportar votos. Bueno, algunos, quizás, pero otros, se los van a quitar, sin ninguna duda.

En fin, a quien Dios se la dé, San Pedro se la bendiga. Amén.

 
Enlace a la grabación del 20-4-2023 y anteriores
en Radio Albacete:

 

 

Sumar... con el PSOE

El próximo 4 de abril, Martes Santo, entrará en vigor la convocatoria de elecciones municipales y autonómicas, que se celebrarán el 28 de mayo. ¿Quién lo diría, verdad? Vamos a llegar agotados después de meses y meses de campaña electoral oficiosa. Y dos días antes, el Domingo de Ramos, presentará Yolanda Díaz su nuevo proyecto político: Sumar, autoproclamándose como candidata a la presidencia del Gobierno para las generales de diciembre.

Supongo que esa fecha, la del Domingo de Ramos, no ha sido elegida al azar. ¡Hosanna, hosanna! Espero que Díaz no acuda al acto de su proclamación en Madrid subida en una borriquilla, mientras sus acólitos, portando palmas, le lanzan ramos de olivo. Por si no lo recuerdan, el olivo es el árbol de la paz; aunque no parece que la cosa esté resultando muy pacífica para los dirigentes de Podemos. Quienes, coincidiendo con la Semana Santa, pueden vivir su particular pasión.

Aunque supongo que, al final, se producirá la resurrección, y todos unidos se dispondrán a sumar… para el PSOE, claro, que ya tiene reservado un puesto en el Olimpo, si los datos electorales lo permiten, para su aliada Yolanda Díaz. En estos últimos meses, a veces me ha costado distinguir si la vicepresidenta del Gobierno era de Podemos o del PSOE. ¡Qué poco cambia la historia, con sus relatos de ambición y de traición! Y hay que ver qué afán de repartirse la piel del oso, antes de cazarlo.

Mientras, Sánchez debe contemplar el espectáculo con mucha satisfacción. Y hasta se permite el lujo de hacer un simulacro de minicrisis de Gobierno, quitándose de encima a dos ministras que han sumado poco para la causa. socialista ¡Qué más da si ellas no sacan muchos votos para las municipales! Lo importante es quitarse lastre de cara a las generales.

Y dentro del nerviosismo general que impera en las sedes de los partidos, en la del PP han tirado la casa por la ventana para arañar votos de donde sea. Por eso no es tan extraño que hayan invitado a una telepredicadora evangelista, que dice hacer milagros y curar el cáncer. ¡Toma ya! Nada en contra de los Evangelistas, pero sería mejor dar al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios. En fin, yo creía que se habían terminado los carnavales, pero se ve que los han prolongado.

Y cómo no hablar hoy de la niña que se ha comprado la Obregón con 68 años. Lo llaman gestación subrogada. Yo lo llamo compraventa de seres humanos. Y no, no estoy a favor de algo así. No estoy a favor de que alguien, famoso o no, se compre un niño, pague por un ser humano, para satisfacer sus deseos o caprichos emocionales.
Dicen que se ha abierto el debate. Habría que reflexionar sobre hacia dónde vamos como sociedad.

 
Enlace a la grabación del 30-3-2023 y anteriores
en Radio Albacete:

 

 

¡Que siga el espectáculo!

Me resulta muy difícil escribir hoy sobre la actualidad de este país, después de haber pasado dos semanas en Etiopía, con la Ong albaceteña Stop Ceguera, que este año celebra el 25 aniversario de su creación. Viajar a África es trasladarse a otro mundo, que nada tiene que ver con el nuestro. Y cuando alguien regresa de ese otro mundo, se siente extraterrestre. En mi caso, más extraterrestre todavía de lo que ya me sentía cuando me fui a Etiopía.
Al regresar a este primer mundo -después de lo que has visto y vivido allí- la actualidad se presenta ante ti con un toque esperpéntico, de vodevil y de teatrillo, pero del malo. Llama la atención cómo, después de dos semanas sin saber nada -ni ganas, por supuesto- de la política española, al regresar te da la impresión de que estamos metidos en el día de la marmota, en una especie de agujero negro espacial, donde nada se mueve. Donde todo sigue igual. Los mismos debates estúpidos y ficticios, las mismas consignas, la mismas frases hechas, y el mismo postureo. ¡Todo muy rancio, la verdad!

Bueno, después de mucho buscar descubro que sí, que hay dos noticias. La primera es que ya han puesto la fecha para el debate de la moción de censura contra el presidente del Gobierno, presentada por Vox. Aleluya, se debatirá la semana que viene. Algún asesor del Psoe habrá pensado que hay que darse prisa, dada la avanzada edad del candidato y de las emociones a las que está sometido desde que Abascal lo propuso.

Obviamente, yo tengo una gran curiosidad, y no pienso perderme el espectáculo. Porque de eso se trata, de espectáculo puro y duro. Por si no tenemos bastante con las series. Eso sí, lo que puede pasar es que, después de las sesiones de debate en el Congreso, Pedro Sánchez le esté tan agradecido a Ramón Tamames, que lo meta en las próximas listas del Psoe, o incluso que piense en él para crearle un ministerio sobre cine, teatro y espectáculos varios. ¡Quién sabe!

La otra noticia que se ha producido, es el anuncio de que la princesa Leonor va a tener formación militar, en los tres ejércitos, durante tres años. ¡Madre mía, qué mili más larga! A mí, la verdad, es que la muchacha princesa me da un poco de pena. ¡Menudo marrón le ha caído! Aunque nunca se sabe, ella a lo mejor lo disfruta. Y todo por la remota posibilidad de qué dentro de no se sabe cuántos años, pueda lucir la Corona de España. No sé yo, muy largo me lo fiáis. Con lo que están cambiando los tiempos -y más que van a cambiar- no me parece una opción muy viable.

Pero bueno, eso es lo de menos. Lo importante, señoras y señores, es que siga el espectáculo.

 

Enlace a la grabación del 16-3-2023 y anteriores
en Radio Albacete:

 

 

Contrastes

La próxima semana se cumple un año desde que se inició la guerra entre Rusia y Ucrania. La televisión nos trae cada día imágenes del horror y la desolación. No es el único conflicto armado que existe en el mundo. Se podría decir que, desde hace tiempo, se está produciendo una guerra mundial encubierta, cuyas consecuencias son todavía imprevisibles.

Además, en los últimos días, hemos podido ver la cara del terror y la impotencia, a causa del terremoto en Turquía y Siria. El terror de los miles de muertos y la esperanza de los supervivientes, son las dos caras de una misma moneda, en esta danza macabra entre la vida y la muerte, que nos recuerda a todos lo vulnerables que somos los seres humanos.

Los esfuerzos en los rescates, los distintos países unidos en esa tarea, los niños que han podido ser arrancados a la muerte, aún después de muchos días enterrados, nos devuelven la fe en los seres humanos y nos hacen pensar, aun entre dolor y lágrimas, que no todo está perdido, que todavía queda esperanza para esta humanidad somnolienta y doliente.

Ante esa realidad cruel, pero llena de luz y esperanza en el terremoto, palidece todavía más la vida política que tenemos. Lo superfluo, lo banal, lo trivial y lo anodino, resultan todavía más esperpénticos. Las palabras huecas, las consignas vacías y las sonrisas ficticias, resultan aún más falsas e insoportables. ¡Qué contraste entre la cruda realidad y la ficción colorista que nos venden cada día!

Qué vacías suenan algunas palabras. ¡Cuántas veces hemos escuchado en los últimos días que el gobierno de coalición no corre peligro! ¡Está claro, los que corremos peligro somos nosotros! ¡En medio del dolor, cuántas imágenes de montajes falsos hemos visto: juegos de petanca, paseos en bicicleta, y hasta partidos en silla de ruedas! Lo que haga falta. Solo espero que, para san José, no se nos vista de fallera.

Qué ridículos quedan todos esos intentos tan hipócritas para arañar un puñado de votos, cuando la existencia nos muestra los verdaderos valores de la vida, aun en medio del horror, la vulnerabilidad, la impotencia y la desolación del ser humano.

Qué gran contraste existe entre lo que de verdad importa, junto a lo mediocre, falso y superficial. Quedémonos con lo esencial por encima de lo aparente, por encima de las máscaras. Y no me refiero a las que se usan ahora en Carnaval, sino a las que se utilizan durante todo el año.

Que disfruten del jueves lardero.

Enlace a la grabación del 16-2-2023 y anteriores
en Radio Albacete:

 

 

Memento mori

Bueno, parece que ya se han caído de la burra y puede haber una reforma de la ley del solo sí es sí. Para que se les caiga la venda de los ojos, solo han sido necesarias más de 300 rebajas de pena por delitos sexuales y un buen puñado de violadores en las calles. ¡No está mal!

Lo de que ahora ven lo que antes no veían, es solo un decir. Según la ex vicepresidenta socialista Carmen Calvo -nada sospechosa de pertenecer al PP- esto ya se sabía y, aun así se consintió y se mintió descaradamente sobre la aplicación de la ley. Y no se engañen, si ahora rectifican -suponiendo que lo hagan- no es por las mujeres, sino por las encuestas, ya que en este país se gobierna a golpe de sondeo. Les aseguro que sí, es sí.

Pero todavía más llamativo que este asunto -que se viene arrastrando mucho tiempo- los últimos comentarios que he escuchado con más hilaridad son los que se refieren a las declaraciones de Máximo Huerta -el breve ministro de Cultura- cuando habló con Pedro Sánchez antes de presentar su dimisión.

Según Huerta, cuando le comunicó al presidente en la Moncloa, que iba a dimitir, éste, solo respondió hablando de sí mismo. Sánchez, protagonizó un soliloquio, preguntándose cómo le vería a él la historia, y qué diría de él, ya que los que se dedicaban a la política acababan todos mal. Como Zapatero, Aznar o Felipe González.

Me imagino la cara que pondría Máximo Huerta quien confiesa que, después de este encuentro, salió de la Moncloa con muchas más ganas de dimitir. ¡No me extraña!

Llama la atención la preocupación que tiene Pedro Sánchez por pasar a la historia y por saber cómo le van a ver. ¡Esto tiene un nombre!... pero por elegancia no lo voy a mencionar.

Lo que sí podía hacer el presidente es tomar ejemplo de los césares romanos. Cuando éstos se ponían un poco pasaditos de ego, el esclavo que sostenía sobre su cabeza la corona de laurel, les susurraba al oído: “memento mori”, que traducido viene a decir: recuerda que eres mortal.

Ahora ya no hay esclavos -o eso dicen- pero ese papel lo podía hacer cualquiera de los muchos asesores que tiene Pedro Sánchez.

De todas maneras, ya le adelanto yo al presidente que su final -como el de los demás mortales- está en la tumba y que la muerte nos iguala a todos. Eso sí, estoy segura de que Sánchez va a ser el más prestigioso, el más guapo, el más elegante y el más aclamado del cementerio.

Les deseo que pasen un buen día de la Candelaria.

 
Enlace a la grabación del 2-2-2023 y anteriores
en Radio Albacete:

 

 

Cuentacuentos

Se apagaron las luces y el frío se instala en nuestras calles y en nuestro ánimo. Estamos ya metidos de lleno en un año electoral. Nos lo recuerdan todos los días, como si no se notase, como si no nos diéramos cuenta. 2023 es ya, para la política, el año de los cuentacuentos, del arte de transformar lo blanco en negro. Y también es el de comulgar con ruedas de molino, para todos los que quieran hacerlo. Ejemplos hay a montones.

El Congreso acaba de adjudicar, por más de un millón de euros, el contrato para renovar los móviles de sus señorías. No sé para que los quieren, si no son capaces de hablar entre ellos. La palabra diálogo no forma parte de su vocabulario. Eso sí, mantenerse en sus trece y no enmendarla, es su consigna favorita. Los equivocados siempre son los otros. ¡Que rectifiquen ellos!

Como está ocurriendo con esa ley que tiene el absurdo nombre de “Solo sí es sí”, gracias a la cual las ofertas de este año han llegado a rebajar las penas de delitos sexuales hacia las mujeres, a casi 200 hombres. Amén de los que están ya en las calles. Rebajas también en las secciones de estos grandes almacenes de la vida pública, en cuanto a la malversación y la sedición. Todo muy propio de este año de ofertas electorales. Aunque a algunos les pueda salir el tiro por la culata.

Ahora lo que importa es contar un buen cuento. Aunque sea con argumentos torticeros. Cuentos buenos que se crea la gente. Lo mismo da si el relato se ajusta o no a la realidad. Estamos en tiempos en los que la realidad es la que se tiene que ajustar al relato. Sea en el asunto que sea. ¡Y así nos va!

Las polémicas se fabrican a diario en los despachos de asesores bien pagados, contando con el buen hacer de propios y extraños. El relato es lo que importa. Los cuentos que nos cuentan cada día, y que se van imponiendo por encima de las miserias cotidianas. Mientras, la gente está más pendiente de las memorias del herido príncipe Harry y de las canciones de Shakira contra su ex. Eso sí, todo ello con el telón de fondo de beneficios millonarios.

En fin, así hemos empezado el año. Sin luces artificiales y con frío. Mucho frío en el cuerpo y en el ánimo. Sabiendo que, conforme se acerquen las fechas electorales, el ambiente no va a mejorar. Ni mucho menos.

Me viene a la memoria el poema de León Felipe “No me contéis más cuentos”. Parafraseando al poeta de los “Versos y oraciones del caminante”, recordaría que nos han dormido con todos los cuentos. Y nos sabemos ya todos los cuentos. Así que, por favor: no nos contéis más cuentos.

Enlace a la grabación del 19-1-2023 y anteriores
en Radio Albacete:

 

 

Creer en lo invisible

La de hoy es una noche mágica. Mañana es el día de los Reyes Magos y de los astrólogos, puesto que estos tres personajes míticos, además de sabios eran astrólogos. Sabían leer en las estrellas, tal y como nos dice la tradición.
Que todavía celebremos la noche de Reyes, tiene su mérito en este mundo descreído en el que vivimos, en el que se valora poco lo esencial y no se cree en lo que no se puede ver. Aquello en lo que, como diría El Principito, es invisible a los ojos, y solo los niños son capaces de captarlo con su sencilla inocencia.

Recuerdo que, cuando yo era pequeña, se me olvidó poner en mi carta a los Reyes, que me trajeran una muñeca que vi en un escaparate a última hora. Se llamaba Pierina. Se lo conté a mi abuelo materno y éste me dijo: No te preocupes, cuando estemos en la cabalgata y pasen los Reyes Magos en sus carrozas, tú les gritas el nombre de la muñeca, y seguro que te la traen.

Era muy pequeña, pero mis gritos llamaron la atención de los Reyes a su paso, que me hicieron gestos afirmativos con la cabeza. O eso me pareció a mí. Yo me acosté, totalmente confiada en que me la iban a traer. Y así fue. A la mañana siguiente, Pierina estaba junto al Belén, porque en aquellos tiempos no poníamos árbol de Navidad. Viví la magia, mis deseos se habían cumplido. El mundo era un lugar seguro. Se podía confiar en la vida. Nunca olvidaré lo que sentí entonces.

Como tampoco olvidaré el año en que mi madre me dijo que los Reyes no existían. ¿Cómo que no existen? ¡No podía ser! Recuerdo que le pregunté a ella porque en mi clase todas las niñas decían que eran los padres. ¡Todas menos yo, que no podía creerlo! Cuando se lo pregunté a mi madre y me dijo que no existían, tampoco me lo creí.

Para convencerme de que regalaban los padres, me llevó a casa de una vecina, donde guardaban la bicicleta que me iban a traer los Reyes ese año. Fue un gran palo y una decepción enorme para mí. Además de la bicicleta, me trajeron un biberón mágico. Nada más cogerlo en la mañana del día 6, se me cayó al suelo y se hizo añicos. Como se hizo añicos mi inocencia infantil. Fue mi ritual de paso de la infancia a la adolescencia.

Y a pesar de que ya camino por la vejez, sigo creyendo en los astrólogos de Oriente. De hecho, conforme cumplo años, me parece más importante lo invisible que lo que puede verse. Por eso deseo que nos traigan a todos regalos a juego con nuestra esencia, de los que solo se pueden percibir con la mirada interior.

En estos tiempos distópicos que vivimos, esos regalos invisibles nos hacen más falta que nunca. Se lo aseguro.

Enlace a la grabación del 5-1-2023 y anteriores
en Radio Albacete:

 

El espíritu navideño, de vacaciones

Coincidirán conmigo en que el espíritu de la Navidad se ha tomado unas vacaciones este año. No hay más que ver los últimos conflictos entre el Parlamento y el Tribunal Constitucional, para comprobar cómo la sociedad está cada vez más polarizada.

No les voy a aburrir contándoles lo que ya saben. Solo me voy a detener en las diferencias irreconciliables entre PP y PSOE y en cómo han justificado sus distintas posturas, con relación a la renovación del Tribunal Constitucional, y todo lo que ha seguido después.

Lo que más me ha llamado la atención ha sido su coincidencia en los argumentos. Populares y socialistas han justificado sus diferentes posturas, afirmando que el rival no cumple la Constitución y que la democracia está en peligro.

Pues yo no veo que la democracia esté en peligro, la verdad. Y es que confunden la democracia con ellos mismos. Lo que sí hay es una crisis institucional. Desde la monarquía al Parlamento, pasando por judicatura y terminando en la Iglesia, todas las instituciones están en crisis. Y lo están porque no responden al espíritu para el que fueron creadas y las vemos más pendientes de defender sus propios intereses que los de la gente.

Volviendo a la política, parece que nuestros dirigentes no se dan cuenta de que los tiempos están cambiando. Ellos siguen con los mismos comportamientos y esquemas de gobierno y de oposición que en el siglo pasado. Pero esos tiempos no son estos. La pandemia nos obligó, y nos obliga, a mirar las cosas desde otra perspectiva, con más amplitud de miras. La vieja forma de hacer política, está caducada y obsoleta.

Aun así la actualidad es tozuda y nos trae un día sí y otro también, más de lo mismo: los mismos perros con los mismos collares. Aquí nadie se apea de su argumento que, por supuesto, es el válido, mientras el del otro es el que está equivocado. Y mucho me temo que esta dinámica no va a cambiar.

Al contrario, va a emporar, con la proximidad electoral, y cada vez veremos a la sociedad más cabreada y más polarizada, porque eso es lo que se fomenta desde los distintos poderes, para intentar arañar votos en el río revuelto.

Es lo que hay, y todos tenemos nuestra parte de responsabilidad al ejercer de palmeros de los unos o de los otros, sin ser capaces de razonar y de ver cómo se juntan el hambre con las ganas de comer.

Pero cambiemos de tema, hoy es el día de la lotería de Navidad, y quiero darles la enhorabuena a aquéllos que hayan conseguido arrancar algún premio a la diosa fortuna. A ellos y a todos los demás, desearles mucha paz interior y sosiego. La vamos a necesitar para que el ruido externo no se cuele en nuestro ánimo y nos estropee la necesaria convivencia.

Enlace a la grabación del 22-12-2022 y anteriores
en Radio Albacete:

 

 

Parvulario

Mientras se incrementa en las teles la propaganda que termina siempre con la coletilla: “Gobierno de España” -y que nos dice cómo nos hemos de comportar según las reglas del buen decoro- sus señorías pierden los nervios y se alteran en la Carrera de san Jerónimo. Lo que ellos llaman la sede de la soberanía popular, se ha convertido en los últimos días en una especie de gallinero. Más parecido a un parvulario que a un Congreso de parlamentarios maduros. Y en ese gallinero practican con ahínco el viejo lema de: Y tú más.

¿Pero qué los pasa?, como gritaba la afición en Albacete, cuando perdían todos los partidos. En realidad, yo sé lo que les pasa. Que nuestros parlamentarios tienen un examen parcial muy importante, allá por el mes de mayo, y otro definitivo, de fin de curso, cuando finalice el año. Y, por cierto, aviso: en algunas ciudades, la gente no sabe cómo se llaman sus representantes, ni les ha visto el pelo por sus calles.

Y mientras esto pasa en el Parlamento, y el guirigay se reproduce en la calle, Pedro Sánchez elogia a Pedro Sánchez, y dice que pasará a la historia por haber exhumado los restos del dictador. ¡Angelico! Ignora que los jóvenes casi no saben ya quién fue Franco, y que, en cuanto pasen unos pocos años, tampoco sabrán quien fue Pedro Sánchez. ¡Así de dura es la vida, y los delirios de grandeza se quedan en papel mojado!

Pero oye, lo importante es que en estos tiempos podemos consumir mucho y además tenemos muchas luces. Artificiales, claro. Hay qué ver la fiebre consumista que tiene el personal. Los que se lo pueden permitir. El contraste está en los supermercados con la recogida de alimentos para los más vulnerables. No, no, borra esa frase. Vamos a decirlo en manchego: para los que pasan hambre y necesitan ayuda para llevar comida a su mesa.

Y otra fiebre recorre el país -de la que Albacete no es ajena, por cierto-, la de competir entre ciudades para ver quién pone más bombillas, con espectáculos más vistosos, para aportar más luz al vecindario, que acoge la iluminación navideña con auténtica excitación y gozo. Esto, y todo lo referido con anterioridad, unido a que el partido de la Selección Española en Qatar batió todos los récords, con más de once millones de espectadores televisivos, nos puede dar una idea de cómo están la sociedad y sus dirigentes. Yo ahí lo dejo, como dicen los modernos. Y que cada cual saque sus propias conclusiones.

Por lo que a mí respecta, sigo prefiriendo la luz interior a las bombillas led.

¡Será una rareza mía!

Enlace a la grabación del 1-12-2022 y anteriores
en Radio Albacete:

 

Ocurrencias

Ocurrencia, broma, chiste, no sé cómo calificar las palabras de la ministra portavoz, cuando dijo que “los medios de comunicación deberían dedicar parte de sus páginas y minutos, para la información del Gobierno, lo mismo que existe un espacio para el tiempo, para saber si va a llover o no”. Todo ello, “ante la necesidad de que la ciudadanía acceda con veracidad” a la información gubernamental.

¡Toma ya! Lo dijo, y se quedó tan ancha. Podía haber ido un poco más lejos, sugiriendo que todos los medios debían ceder espacios al Gobierno, para establecer una especie de teletienda con sus propuestas veraces. Al fin y al cabo, son vendedores natos. Solo tienen un problema, y es que la gente cada vez es más reacia a comprar motos políticas, y es más partidaria de pensar por sí misma y a sacar sus propias conclusiones, sobre el Gobierno, la oposición, o cualquier otro colectivo.

Siempre me ha asombrado que los partidos políticos, todos ellos, sigan pensando, después de más de 40 años de democracia, que las elecciones se deciden en función de la información que pueden colar en los medios. ¿En serio? Que yo sepa, ningún medio de comunicación ha ganado o perdido unas elecciones. Eso no ha pasado nunca, ni va a pasar. Y ello, a pesar de que la Moncloa y el resto de instituciones reparten cientos de millones de euros de publicidad entre los medios. Hasta el punto de que hay medios que viven exclusivamente de la publicidad institucional. Lo cual no dice mucho en favor de su independencia.

Y esa independencia es imprescindible para que tengan credibilidad. Afortunadamente, la gente no es tonta. O al menos no es tan tonta como se creen en los partidos políticos. Como he dicho antes, el que más y el que menos saca sus propias conclusiones sobre lo que acontece en su país, región, ciudad, y en cada uno de sus pueblos… Aunque exista una ministra ocurrente, que pretenda que los medios dediquen parte de sus espacios, para informarnos de si va a llover esta semana o sobre las múltiples bondades gubernamentales.

Esto me recuerda la frase de una película que dice: “No os preocupéis, somos del Gobierno, estamos aquí para ayudaros”.

En fin, nosotros somos contingentes, y ellos necesarios. Menos para votar, claro. Para eso sí nos necesitan.

Enlace a la grabación del 17-11-2022 y anteriores
en Radio Albacete:

 

 

Otros tiempos, otro PSOE

Mañana se cumplen 40 años de la victoria socialista en las elecciones generales de 1982, que llevaron a la presidencia del Gobierno a un joven Felipe González, con el respaldo de diez millones de votos; que le valieron 202 escaños en el Parlamento.
Mañana se cumplen 40 años de la victoria socialista en las elecciones generales de 1982, que llevaron a la presidencia del Gobierno a un joven Felipe González, con el respaldo de diez millones de votos; que le valieron 202 escaños en el Parlamento.
Tuve la suerte de vivir con intensidad ese momento histórico, desde el periódico en el que trabajaba entonces: La Voz de Albacete. Eran nuevos tiempos. En esta ciudad ya gobernaba el Ayuntamiento el PSOE, en coalición con el Partido Comunista, con un joven Salvador Jiménez al frente del municipio.

En aquellos momentos había mucho por hacer y, lo que era más importante, había mucha ilusión por hacerlo, por mejorar las cosas. La mayoría de los que se acercaban a la política, lo hacían con una inmensa voluntad de servicio. Lógicamente, como corresponde al mundo de dualidad que vivimos, hubo luces y sombras.

El slogan de campaña de Felipe González fue: “Por el cambio”. Recuerdo que le preguntaron: ¿qué significa el cambio? Él respondió: “que España funcione”. Lamentablemente, esas buenas intenciones de que España funcionase, nunca se llegaron a realizar del todo. Es obvio que muchas cosas han mejorado en los últimos 40 años. ¡Solo faltaba, que siguiéramos igual que entonces! Pero otras han empeorado.

A día de hoy aún no se puede decir que España funciona, pues son muchas las carencias que existen en todos los sectores sociales. Empezando por la Sanidad, con listas de espera interminables. Siguiendo por la Justicia, que tarda años en resolver un pleito, y no hablemos ya de la Educación; solo hay que preguntar a los docentes.

En aquel PSOE existía una corriente interna de opinión llamada Izquierda Socialista, y se podía discrepar y hacer autocrítica. Aquello ya pasó a la historia. Más bien se terminó aplicando la consigna que popularizó Alfonso Guerra y que decía: “el que se mueve, no sale en la foto”. Y no salía, no.

Poco a poco, la decepción se fue instalando en la sociedad al ver que el cambio se había operado en los propios dirigentes socialistas, más que en España. Después, nunca ha habido, ni hay, la ilusión que despertó Felipe González en la gente y el convencimiento de que un país mejor era posible. Hoy, muchos socialistas reniegan de él y de Alfonso Guerra, al que ni siquiera habían invitado a la celebración de su victoria.

Guerra, por cierto, dijo entonces que a España no la iba a conocer ni la madre que la parió. Hoy, a quien no conoce ni la madre que lo parió es al Partido Socialista Obrero Español. Son otros tiempos y otro PSOE.

 

Enlace a la grabación del 27-10-2022
en Radio Albacete:

 

Estrellas y fuegos artificiales

Hace un par de días vi en el diario El País una viñeta de El Roto, que me encantó. El dibujo mostraba, sobre un fondo negro estrellado, la siguiente frase: «Cuando se apagaron los fuegos artificiales, volvieron las estrellas».

No estamos ahora en época de estrellas, sino de fuegos artificiales, que brillan mucho y tienen unas luces de colores muy atractivas, pero que se esfuman con la misma facilidad que han llegado.

En los últimos días la actualidad informativa, entre otras cosas, se ha centrado en temas económicos. Nos han hablado hasta la saciedad de presupuestos, de lo que crecerá la economía, y nos han bombardeado con términos como inflación, recesión, gasto público, IPC, cotizaciones a la Seguridad Social, PIB, Bolsa, mercados, precios, IRPF… y un largo etcétera.

Dinero, dinero, y más dinero, parece ser el título de la canción de este otoño, y de siempre, con la mirada puesta en las próximas convocatorias electorales. Ya lo dijo hace varios siglos Quevedo: «Poderoso caballero es don dinero». El vil metal era actualidad en aquellos tiempos, y lo sigue siendo ahora. Siempre, con la intención de comprar voluntades, por no decir votos.

Tengo la impresión de que toda esa jerga económica que he reseñado, y con la que nos bombardean cada día, motiva muy poco a todas aquellas personas que hacen auténticos malabares para llegar a final de mes, o que no tienen más remedio que acudir a las colas del hambre para llevar comida a su casa.

Supongo que mucha gente contemplará esas palabras grandilocuentes, que tanto brillan y tanto prometen, como esos fuegos artificiales que parece que iluminan cuando estallan en el cielo, pero que se apagan enseguida y se quedan en humo. En nada. Palabras fugaces que se lleva el viento.

El dinero es necesario para vivir, por supuesto, pero también lo son otros valores menos perecederos y aún más imprescindibles en estos tiempos. Lástima que la propaganda oficial no repare en esos valores porque no pueden tocarse ni hacer inversiones económicas con ellos.

A ver si, cuando se apaguen los fuegos artificiales, si es que lo hacen algún día, podemos ver las estrellas, y servirnos de ellas como guías más seguras en nuestra vida.

 

Enlace a la grabación del 13-10-2022
en Radio Albacete:
 

¿Quién querría bailar con una ministra?

Aunque ya hace diez días que terminó la Feria, ha empezado el cole, y el equinoccio nos ha trasladado al otoño, todavía se nota en la ciudad la resaca ferial. La gente se resiste a recogerse y las calles siguen bullendo de actividad. Es como si en su fuero interno presintieran que se avecinan tiempos difíciles y decidieran aplicar el viejo lema de: “que me quiten lo bailao”. 

La Feria ya ha sido evaluada por el equipo de gobierno municipal y la oposición. Nada nuevo bajo el Sol. Como cada año, los primeros la elogian y los segundos la critican. A mí, esta Feria, me ha parecido como todas. Aunque eso sí, con mucha más gente. Según cifras oficiales, han pasado más de tres millones de visitantes por el Recinto Ferial. Y eso, me parece, es un éxito absoluto. 

La Feria tiene su propia personalidad. Es lo que es. Y a la gente le gusta que sea así, sin muchos cambios. Este año, han venido políticos de todos los partidos a visitarla. También eso es tradicional. Antes, podíamos ver a los dirigentes de distintas formaciones, en la barrera de los toros, fumándose un flamante puro. Ahora esa imagen ya no es tan políticamente correcta. Los tiempos han cambiado…aunque no tanto. Todavía quedan algunos que lo hacen. 

De todas las imágenes de la Feria, hay una que me llamó la atención, publicada en el digital +que alba. Es solo una anécdota. Pero como suele ocurrir con las anécdotas cotidianas, encierra una gran sabiduría. La ministra portavoz del Gobierno, visitaba la Feria y acudió a una instalación para hacerse un vídeo. Pero allí había ya dos niñas y, cuando se subió con ellas a la plataforma, la más pequeña se pilló un berrinche, al ver allí a la intrusa, y se puso a llorar. ¿Por qué? Lo dijo muy clarito: ¡ella quería bailar con su hermana y no con la ministra! ¡Qué lucidez! ¿Por qué iba a bailar con una desconocida, por muy ministra que fuera? Un adulto, quizás se hubiera dado de bofetadas por salir en un vídeo bailando con la ministra. Pero esa niña, supo distinguir lo esencial de lo superficial. 

Con la llegada del otoño, nos hemos metido de lleno en la precampaña electoral para las municipales y autonómicas. Se van a presentar muchas ocasiones para bailar con dirigentes de todos los partidos. Lo mejor será que imitemos la lucidez de esta niña. O, si me apuras, que nos marquemos un baile solitario, al son de nuestro propio ritmo.

En fin, ¡que no nos pase ná!

Enlace a la grabación del 29-09-2022
en Radio Albacete:

 

 


ESCRITOS ANTERIORES:

Artículos escritos durante la pandemia del coronavirus y sobre su profundo impacto:

Tiempo de transformación



Artículos periodísticos publicados semanalmente en el diario La Verdad de Albacete,
desde noviembre del 2008:

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Camino a la utopía


Artículos de Rosa Villada publicados en la revista hellinera La que Faltaba, desde mayo del año 2009 a diciembre de 2010:

El Faro


Artículos de Rosa Villada y Sergio Bleda
de índole más íntima:

Mis artículos más personales